Fortaleza de La Mola

En 1708, los ingleses iniciaron un proyecto defensivo en la península de la Mola (situada en la bocana del puerto de Mahón): el Fuerte de Santa Ana.

Este fuerte, que pretendía albergar todo un pueblo, nunca llegó a terminarse, ya que parte del presupuesto se empleó en la reconstrucción del castillo de San Felipe, situado al otro lado del puerto.

Entrada al hornabeque

Sobre este fuerte de Santa Ana, toma forma la idea de construir una fortificación en Mahón, la Fortaleza de La Mola. Las obras se inician en 1848 bajo la orden de Isabel II, una vez demolido (de nuevo) el castillo de San Felipe, lo que dejó a Menorca  sin apenas defensas, a excepción del precario sistema que le otorgaban las torres.

La fortaleza, también llamada de Isabel II, se inauguró en 1852 aprovechando la visita de le reina a la isla, pero sin estar terminada, (algo que tardaría aún unos 25 años), debido a las difíciles condiciones del terreno, a las inclemencias de los temporales, y en especial, a los avances que sufrió la artillería, lo que provocó que se realizaran diferentes modificaciones para conseguir adaptar la fortificación a las innovaciones que iban surgiendo.

Plano de la Mola (fuente Ministerio de Defensa)

La fortaleza cubría dos conceptos defensivos. Por un lado la defensa marítima, defendiendo toda la bocana del puerto y parte de la zona norte, y por otra la terrestre, ya que sólo se podía acceder a ella por el istmo “des Freus”.

La puerta de la Reina es el acceso a la fortificación; se encuentra fuertemente protegido por una contraguardia y un doble foso.

Entrada a la Fortificación, con la puerta de la Reina al fondo, con el escudo real.

Un  foso divide la península de la Mola de Norte a Sur y tiene más de 2 kilómetros de longitud. Comienza en el acantilado y sigue todo el perfil de la fortificación.

La fortificación empieza en el llamado punto “cero” en el que podemos observar una grieta debida a un seísmo que afectó al acantilado.

La construcción fortificada tiene, en su mayor parte, frentes con 3 niveles defensivos: el superior, para defensa lejana y con gran artillería; el intermedio, para la defensa de media longitud y con artillería; y la inferior, para la defensa de corto alcance con fusiles.

Aunque se hicieron muchos esfuerzos por adaptar la fortificación a la “nueva” artillería que iba apareciendo, ésta quedó obsoleta aún antes de terminarse, pasando a ser una de las más importantes, y a la vez, desconocidas obras fortificadas europeas del siglo XIX.

Las obras de construcción, sin embargo, trajeron a la isla un importante impulso económico, ya que se trajo gran cantidad de mano de obra, oficiales y suboficiales que generaban ingresos en la isla, ya que necesitaban de víveres, vivienda, etc.

El llamado “hornabeque” de la Mola integra un conjunto singular de edificaciones, y está situado en el centro del recinto. En caso de invasión esta parte de la fortificación se podía aislar del resto por medio de un foso y de un conjunto de galerías.

En la fortificación también podemos encontrar otro tipo de edificaciones como la utilizada como prisión, los cuarteles, almacenes de pólvora, los aljibes, etc. Llaman la atención sus galerías, y muy especialmente, la galería aspillerada, con 390m de longitud.

El abastecimiento de agua fue otro de los problemas a los que se tuvo que hacer frente para poder abastecer a la guarnición de la fortaleza. Debido a la inclinación del terreno las aguas iban hacia el exterior  de la fortaleza y afloraban en la única fuente de agua dulce de la zona: el Clot de la Mola. Ello se intentó paliar con la construcción de varios aljibes y decantadores de agua que recogían el agua de la lluvia. Las gárgolas que podemos aún ver en la fortaleza, también ayudaban a canalizar el agua.

La torre situada cerca del istmo des Freus,  quedó integrada dentro del recinto, al igual que la torre de la Princesa, que con el tiempo se convertiría en polvorín, siendo alcanzada por un rayo en  1958, lo que provocó una explosión que la derrumbó en gran parte.

Torre de la Princesa, alcanzada por un rayo en 1958

Las principales partes de la fortaleza de la Mola, son:

  •       Puerta de la Reina (entrada principal al recinto fortificado)
  •       Frentes defensivos (bocana y Clot de la Mola)
  •       Galerías subterráneas
  •       Hornabeque
  •       Caponera del Hornabeque
  •       Aljibes
  •       Fosos
  •       Galería aspillerada (con más de 390m. de longitud)
  •       Torre de la Princesa
  •       Penitenciaría
  •       Batería Vickers

 El marés es el principal elemento constructivo de esta gran fortaleza.

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Ver página oficial de la Fortaleza de la Mola

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